Blog de Oxxigeno


Nuestro microondas

Escrito por Diego Cano en Diseño, Oxxigeno

El pasado 14 de Noviembre, uno después del Día Mundial de la Usabilidad, celebramos en Oxxigeno la primera de las varias Píldoras de usabilidad y diseño de interacción que tenemos planeadas para los próximos meses. El objetivo de esta sesión era presentar a los asistentes (desarrolladores y diseñadores, principalmente) los conceptos básicos, las (pocas) leyes de obligado cumplimiento, la terminología, las técnicas, los procesos y las herramientas que se utilizan en estas disciplinas.

Pero por encima de esto, el objetivo principal era despertar el interés por los problemas habituales y transmitir la necesidad de incorporar buenas prácticas de diseño de interacción en cualquier proyecto de desarrollo que cuente con un diseño de interfaz.

Con esta intención decidimos utilizar como caso de estudio un problema cotidiano con el que convivimos y al que nos enfrentamos a diario en nuestras oficinas.

Os presentamos a nuestro microondas:

Problemas de usabilidad con el microondas de la oficina de Oxxigeno

Desde el primer día se hizo evidente la dificultad de todo el mundo para utilizarlo, incluso para las tareas más simples. Durante la píldora estuvimos analizando los problemas de usabilidad que presentaba, que listamos a continuación:

  • Ley de Fitts: el control que ajusta el tiempo está muy alejado de la zona que da feedback sobre su manejo.
  • Semejanza y jerarquía: alineación de botones con mismo aspecto que hacen cosas que no tienen nada que ver y no están relacionadas. La jerarquía prácticamente no existe: los controles están simplemente desperdigados por el espacio disponible. ¿Por qué se separan los modos combi con un botón “clock”?
  • Principio de Pareto: las funcionalidades avanzadas están interponiéndose en la operativa más usual (“calentar algo rápidamente”), complicándola innecesariamente.
  • Ruido: la tabla de modos de platos preprogramados, que casi nunca se utiliza, ocupa y estorba visualmente.
  • Adecuación: no es evidente el modo de operación de todos los controles. Hay un botón que hay que pulsar repetidamente para ir cambiando la temperatura, sin que exista ninguna pista visual de este modo de manejo.
  • Contexto: nadie sabe exactamente lo que se supone que hay que hacer después de cada paso. No hay feedback del estado en el que se encuentra el sistema, ni de las acciones disponibles en cada punto.
  • Agrupación de información: otra vez, inexistente. Se mezclan los modos de grill / combi con los controles de peso y tiempo.
  • Diseño defensivo: todos los controles están siempre operativos, no se bloquean en función del estado del sistema.

En el departamento de diseño de interacción nos planteamos el ejercicio de diseñar el interfaz de un microondas que mantuviera la misma funcionalidad, arreglando los problemas de interacción que habíamos detectado. Si hiciéramos el diseño desde cero nuestro microondas tendría otro aspecto, pero queríamos añadir un grado de dificultad manteniendo estas restricciones y funcionalidades (por absurdas que nos parezcan algunas).

Tras unas cuantas versiones intermedias, éste es el resultado:

El problema principal era el manejo de los modos programados (pollo, pizza, etc). En nuestra opinión, es una funcionalidad que debe ser despriorizada por dos motivos:

  • La necesaria limitación del número de programas hace que sólo sirvan para casos muy concretos. Como dice nuestro compañero Jose Luis: “nunca he sabido si la lasaña es más pizza o más ternera”.
  • No funcionan bien. Hay demasiadas variables (tamaños, pesos, condiciones ambientales, naturaleza del alimento) que hacen que los modos programados sean inexactos y poco útiles.

Con este diseño relegamos los programas a una posición concreta del selector de potencia. Cuando el selector se coloca en “Program”, se activa el control de selección de programa (pollo, pizza, etc) y se bloquea el de tiempo (ya que está condicionado por el programa). De esta manera, el caso de uso general (“calentar algo rápido”) no se ve entorpecido por la funcionalidad avanzada.

Otras cosas que conseguimos con este diseño:

  • Visualmente la jerarquía queda clara: una zona superior para el control del tiempo y otra inferior para el control de la potencia.
  • Eliminación de iconos incomprensibles en las pantallas de feedback
  • El feedback para cada control está en el propio control o muy cerca de él.
  • El estado del sistema es siempre visible, no hay que recordar las pulsaciones que se han realizado previamente, sino que queda claro por la posición de los controles y la información de las pantallas.
  • Diseño defensivo:no hay forma de utilizar incorrectamente un control. Cualquier acción posible lleva a un resultado predecible.
  • Reducción del ruido y del número de controles. El microondas se pone en marcha y se apaga abriendo la puerta del mismo.

Mejor, ¿verdad? Aunque tenemos que reconocer que hemos hecho alguna trampa:

  • Incorporamos una balanza que detecta automáticamente el peso sin necesidad de introducirlo manualmente. Nos servía también como ejemplo para el breve debate que mantuvimos sobre “interacción sin interacción”, adaptabilidad, personalización, ambient devices, etc.
  • No hemos tenido en cuenta los costes, no nos ha condicionado el presupuesto. En diseño industrial es habitual reutilizar controles de unos dispositivos en otros, lo que evidentemente condiciona los diseños y no los hace óptimos. Nosotros hemos creido que desde un punto de vista didáctico era preferible ir a por la mejor solución posible. Como en cualquier propuesta de rediseño desde un punto de vista externo a la organización, la verdadera complejidad de estas tareas (los condicionantes internos, los presupuestos, la cultura corporativa) queda fuera del ejercicio.
  • Nos hemos centrado en el usuario tipo que utiliza el microondas para recalentar comida. Desde un punto de vista de estrategia comercial del fabricante de microondas tal vez habría que considerar la “Persona” que lo utiliza para cocinar cosas más complejas, u otros usos posibles que se le puedan dar.

Os invitamos a proponernos nuevas mejoras, o a matizar o corregir la nuestra. Teneis las instrucciones del microondas aquí.

PD: La solución de Susana, nuestra office manager, fue la siguiente:

En efecto: un papel con las instrucciones pegado encima del microondas. Aún así, el 90% de nosotros seguimos sin saber utilizarlo.

9 comentarios

  1. Emilio dijo el 28/11/2008:

    Aun sin hacer las pequeñas trampas que indicais el diseño del chisme es muy mejorable.

    Cualquiera usando un poco de logica y sin formacion en diseño industrial, usabilidad, etc podria mejorarlo.

  2. fguillen dijo el 28/11/2008:

    Mi opinión es bastante inexperta, pero me gusta vuestra aproximación.

    Lo único que igual habría que cambiar por venir impuesto es la orientación del panel, que la vuestra es más bien horizontal e igual habría que hacerla en vertical.

    f.

  3. bonobomedia » Blog Archive » Rediseñando el microondas dijo el 28/11/2008:

    [...] gente de Oxxigeno publica en su blog un buen ejercicio de Diseño de Interacción que todos podríamos hacer en casa [...]

  4. Pasapues dijo el 29/11/2008:

    Ya hicimos un ejercicio parecido con un artefacto de uso común en casa: la lavadora.

    Usabilidad en Lavadoras

    http://pasapues.es/blog/?p=62

  5. Rebeca dijo el 29/11/2008:

    ¡Magistral!

    No sólo la solución propuesta, sino la calidad de la redacción y la claridad expositiva. Os merecéis un sobresaliente.

  6. Anape dijo el 01/12/2008:

    Me encanta haber encontrado este post, porque en tatum tenemos el mismo microondas y nunca consigo que funcione como quiero. Voy a ver si ampliando la foto de las instrucciones de vuestra office manager consigo entender cómo funciona… ¿me podéis enviar esas instrucciones por email? ;-)

  7. Francisco Mesa dijo el 19/12/2008:

    ¿Y utilizar uno más simple con dos rueditas que indican la potencia y el tiempo? ¿No es más sencillo y cómodo?

    Casi todo el mundo usa la máxima potencia y el tiempo ya tiene iconos del alimento que puede requerir ese tiempo para cocinarse.

    Los expertos ya saben como usarlo

  8. dcano dijo el 19/12/2008:

    Hola Fernando.

    Si te fijas bien, tiempo y potencia son los dos controles principales que proponemos. Uno de los requisitos del ejercicio era mantener la funcionalidad (los programas) en lo posible, así que optamos por despriorizar e integrar los programas en el mando de potencia (que, por otro lado, no se ve afectado en su operativa). No podíamos eliminarlos, aunque a nosotros tampoco nos parecen demasiado útiles.

    Por otro lado, los programas afectan tanto al alimento como a la potencia, no podemos vincularlos únicamente al tiempo.

  9. Indeleble dijo el 02/02/2009:

    Tendríais que ver mi microondas… tardé un día entero en calentarme un café. La solución estaba en:

    1. Abrir la puerta
    2. Meter el café
    3. Cerrar la puerta
    4. Pulsar el botón “calentar” dos veces
    5. girar la rueda del tiempo
    6. Pulsar OK

    Si pulsas el botón de calentar una sola vez, la rueda del tiempo se convierte en la rueda de la masa, permitiéndote calentar cosas de 200, 400 800 y 1000 gramos (casi ninguno coincide con los pesos standard de los precocinados).

    Si abres la puerta después de programar, se desprograma

    Si metes el café después de cerrar la puerta, choca contra un extraño campo de fuerza… no espera, es el cristal.

    En cualquier caso, de los 16 botones que tiene en el frontal, sólo uso 4, y hay 2 o 3 que aún no sé para qué sirven…

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